10 ideas para no pensar en comida todo el día.

10 IDEAS PARA DEJAR DE PENSAR EN COMIDA

 

¿Tienes problemas con la comida? ¿No puedes dejar de pensar en el almuerzo? ¿Comes cada hora? Si quieres dejar de pensar en comida, y así reducir tus excesos de alimentos diarios, te dejamos aquí 10 ideas que puedes hacer durante el día para cada vez que quieras o se te ocurra pensar en un plato lleno de comida, al que no puedas resistirte.

 

  1. Nueva actitud

 

Todo se trata sobre la actitud que tengas, y la base del control sobre cualquier situación es la actitud. Trabaja con tu mente y mentalízate sobre lo que quieres, y es mejor para ti… ¿Comerte las galletas antes del almuerzo o seguir trabajando? Te dejamos esto a tu conciencia, si quieres un cambio…¡Comienza por tu actitud y por como piensas!

 

  1. Trata de mantenerte ocupad@

 

Si el trabajo no es suficiente, trata de siempre ponerte tareas para hacer, mantenerse ocupado haciendo oficios y labores no dejará que pienses en comida. Pinta la casa, arregla tu cuarto y tu ropa, lava los platos, organiza tus horarios, corta el césped y haz un jardín. A la vuelta de nada cuando te hayas acostumbrado a mantenerte siempre ocupad@, verás que nunca podrás pensar en comida hasta la hora de comer.

 

  1. Viaja

 

No hay nada que más llene tu agenda que organizar e irse de viaje, planea un viaje relajante para ti, con familia y/o amigos, para distraerte de la comida, con todas las actividades que conlleva un viaje te aseguro que no pensarás en comida. Y si por el momento no puedes viajar muy lejos, tómate un día de playa, o visita el bosque.

 

  1. Haz un horario alimenticio

 

Esta es una técnica muy sana, para tu mente y por supuesto para organizarte a ti y a tu estómago mucho mejor. Dependiendo de cómo funciones, puedes ingerir una gran cantidad de desayuno por ejemplo, al mediodía un snack de fruta, el almuerzo, y una cena de cantidades proporcionales a tu cuerpo y metabolismo. Te recomendamos hacer esto junto con tu nutricionista y/o médico para optimizar tu horario, y que sea 100% saludable para ti.

 

  1. Toma muchísima agua

 

Cada vez que pienses en comida, y no sea la hora de tu almuerzo o cena, bebe agua, esta es la mejor manera de sacudir la necesidad de tener algo en la boca, y así aseguras una hidratación completa.

 

  1. Haz lo que más te gusta hacer

 

¡Diviértete! Si tienes un hobbie, practícalo (¡si es comer no cuenta!) y si no tienes uno, create uno para ti y tu valioso tiempo libre. Ve una película, una serie, lee libros, comparte con amigos, escucha tu música favorita, pasa tiempo con tus seres queridos, dedícale el tiempo a tu jardín si tienes uno, compra ropa nueva en la que tengas confianza.

7.     Haz ejercicio

Por supuesto, esta es la manera más efectiva de dejar de pensar en comida, mantenerse sano, bajar de peso, y estar fit. Aunque hacer ejercicio en casa, o ir a un gimnasio no sea la actividad favorita de todos, ¡no pierdes nada intentándolo! Date la oportunidad un día libre de demostrarte que si puedes, y que esto puede ser tu cosa favorita de hacer.

8.     Sal a caminar

Para los que no quieren hacer ejercicio, proponete a salir a caminar por tu vecindario todos los días, y si tienes un perro, ¡Que te haga compañía! No hay nada más refrescante que salir a caminar, tomar aire fresco, y dispersar la cabeza un poco de todo.

9.     Háblalo con la gente que quieres

Si crees que piensas mucho en comida, ¡Definitivamente no eres la única persona! Comparte esto con alguien, y propónganse a dedicarle su tiempo a todo lo que anteriormente mencionamos, háganlo juntos y verán que dejarán de pensar en comida más rápido de lo que creen.

10.                      Prémiate cocinando

Por último, si realmente no puedes dejar de pensar en comida, hay una alternativa: toma la cocina como pasatiempo. Es cierto que puede parecer extraño, pero déjanos explicártelo. No quiere decir que vas a dedicarte a preparar un plato grande de tocino y huevos cargado de calorías. Por el contrario, debes dedicarte a hacer sólo cosas saludables. Por lo tanto, si puedes centrar tus fuerzas y atención en ese aspecto de la comida, tu cuerpo te lo agradecerá. Lograrás mantener tu mente alejada de la caja de galletas por mucho más tiempo de lo que te imaginas.